En casi cualquier taller o planta industrial hay bidones de aceites, taladrinas, disolventes, líquidos de frenos o productos de limpieza. Algunos son producto en uso y otros ya son residuo peligroso, pero todos comparten el mismo riesgo: si un bidón gotea, se vuelca o se rompe, el vertido puede acabar en el suelo, en el alcantarillado o en el medio ambiente.
Los problemas no suelen venir de grandes negligencias, sino de pequeños descuidos que se repiten día a día. Estos son los siete errores más habituales al almacenar bidones de productos peligrosos y cómo corregirlos.
- Dejar los bidones directamente sobre el suelo
Es el error más común y el más fácil de evitar. Un bidón apoyado en el suelo del taller no tiene ninguna barrera si pierde líquido; el derrame se extiende, llega a desagües o grietas y la limpieza se complica.
Cómo evitarlo: colocad los bidones sobre un cubeto de retención, que recoge cualquier fuga o derrame y la mantiene localizada hasta que se pueda retirar de forma segura. Los cubetos para bidones suelen incluir rejilla, de modo que los recipientes no quedan en contacto con el líquido derramado. De hecho, la normativa de almacenamiento de productos químicos (Real Decreto 656/2017 y su ITC MIE APQ-10, para recipientes móviles) pide que las instalaciones estén diseñadas para prevenir los derrames y contenerlos si se producen.
- Usar un cubeto que no tiene la capacidad o el material adecuados
Tener cubeto no basta si no es el apropiado. Dos fallos frecuentes:
- Capacidad insuficiente: si el cubeto no puede contener el volumen que podría derramarse, deja de cumplir su función. La capacidad de retención debe calcularse según los recipientes que se almacenan y la normativa de almacenamiento de productos químicos (ITC MIE APQ-10), que toma como referencia el mayor entre el volumen del recipiente más grande y el 10 % de la capacidad total almacenada.
- Material incompatible: no todos los materiales resisten todos los productos. El polietileno funciona bien con muchos líquidos, pero hay que comprobar la compatibilidad química con lo que vais a almacenar (ácidos, disolventes, etc.).
Cómo evitarlo: antes de comprar, tened claro qué productos almacenáis, cuántos bidones y de qué tamaño, y revisad la ficha técnica del cubeto y la ficha de datos de seguridad del producto.

- Mezclar productos incompatibles en la misma zona
Almacenar juntos productos que reaccionan entre sí (por ejemplo, ácidos con bases o comburentes con inflamables) multiplica el riesgo en caso de fuga o incendio. Es un fallo habitual cuando el espacio es limitado y «todo va al mismo rincón». Además, en el caso de los residuos peligrosos, la Ley 7/2022 de residuos prohíbe mezclarlos o diluirlos con otras categorías de residuos peligrosos, con otros residuos o con otras sustancias o materiales.
Cómo evitarlo: separad por familias de peligrosidad, consultad las fichas de datos de seguridad (sección de manipulación y almacenamiento) y, si el espacio es reducido, usad cubetos independientes para cada tipo de producto.
- Bidones deteriorados, mal cerrados o sin etiquetar
Un tapón mal enroscado, un bidón abollado u oxidado o una etiqueta ilegible son accidentes en espera. Además, un residuo sin identificar es un problema añadido: ni vuestro equipo ni el gestor saben con seguridad qué contiene ni cómo tratarlo. La propia ITC MIE APQ-10 pide que los productos se almacenen en recipientes cerrados, con el contenido fácilmente identificable y, siempre que sea posible, en sus envases originales.
Cómo evitarlo:
- Revisad periódicamente el estado de los envases y sustituid los dañados.
- Mantened siempre los bidones cerrados salvo cuando se estén llenando o vaciando.
- Etiquetad correctamente el contenido y, en el caso de los residuos, identificadlos con su código LER y las indicaciones de peligrosidad.
- Elegir mal la ubicación
Dónde se coloca el cubeto importa tanto como tenerlo. Algunos errores típicos:
- Zonas de paso donde pueden recibir golpes de carretillas o transpaletas.
- Cerca de desagües, arquetas o sumideros, por donde un derrame llegaría directo a la red.
- Junto a fuentes de calor o de ignición, en el caso de productos inflamables.
- Al aire libre y sin cubrir: la lluvia puede llenar el cubeto, reducir su capacidad útil y generar un agua contaminada que también hay que gestionar.
Cómo evitarlo: reservad una zona específica, señalizada, ventilada, protegida de impactos y de la intemperie, y alejada de desagües. En el caso de los residuos peligrosos, además, es lo que se os exige: una zona habilitada e identificada, protegida de la intemperie y con sistemas de retención de vertidos y derrames.

- Acumular residuos más tiempo del permitido y no llevar control
Los residuos peligrosos no se pueden almacenar indefinidamente en el taller. Con carácter general, existe un límite de tiempo de almacenamiento y la obligación de entregarlos a un gestor autorizado, con su documentación correspondiente. La Ley 7/2022 fija ese plazo en seis meses desde que se empieza a depositar el residuo, ampliable otros seis solo en casos excepcionales y justificados que autorice la comunidad autónoma. Dejar que los bidones se acumulen «hasta que haya una recogida grande» es una forma segura de acabar incumpliendo.
Cómo evitarlo: programad recogidas periódicas, llevad un registro de lo que genera el taller y conservad la documentación de cada retirada. Y consultad siempre la normativa vigente y los plazos aplicables a vuestra actividad.
- No tener un plan ni material para actuar ante un derrame
Aunque todo esté bien almacenado, los derrames pueden ocurrir. El error es no saber qué hacer cuando suceden: no hay absorbente a mano, nadie sabe a quién avisar y cada persona improvisa.
Cómo evitarlo:
- Tened cerca de la zona de almacenamiento un kit antiderrames (absorbentes, guantes, bolsas para residuos).
- Formad al personal sobre cómo actuar y a quién avisar.
- Dejad por escrito un procedimiento sencillo y visible, y recordad que el material absorbente usado también es un residuo que hay que gestionar correctamente.

Un cubeto adecuado y un gestor de confianza
Evitar estos errores es más fácil si empezáis por lo básico; contar con el cubeto adecuado y con un gestor que se ocupe de retirar los residuos de forma legal y puntual.
En Ecovall transportamos y gestionamos residuos peligrosos de talleres e industria de toda Cataluña, y podemos ayudaros a organizar vuestras recogidas. Además, disponemos de cubetos de retención de polietileno para bidones, como el modelo para 2 bidones, para que vuestro almacenamiento sea más seguro desde el primer día.
¿Queréis que os asesoremos? Contactad con nuestro equipo y os ayudamos a elegir el cubeto que necesitáis y a planificar la gestión de vuestros residuos.
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Teléfono: +34 936831353 – Correo: comercial@ecovall.cat
Normativa de referencia
- Guía del Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos (Ministerio de Industria)