¿EN QUÉ CONSISTE EL RECICLAJE DEL VIDRIO?

¿Cuál es el camino que sigue una botella de vidrio desde que la depositamos en el contenedor verde hasta que se convierte en un nuevo envase? El desconocimiento de este proceso y la falta de datos hacen a muchas personas desconfiar de la verdadera existencia del reciclaje del vidrio. Sin embargo, se lleva a cabo y con éxito.

El contenedor verde, es el lugar donde los ciudadanos podemos depositar los envases usados de vidrio (es decir, frascos y botellas, exclusivamente, nada de copas, vasos, tazas, platos o bombillas), una vez que no los vayamos a reutilizar (la primera opción y muy común para los frascos, más complicada en el caso de las botellas).

Después de la recogida de los envases del contenedor verde, el vidrio usado se lleva a una planta de tratamiento donde, en primer lugar, se eliminan las impurezas, esto es, etiquetas, tapones… Cuando solamente queda vidrio, este se tritura y se transforma en calcín, que servirá como materia prima.

EL CALCÍN

El calcín es adquirido por las fábricas de envases a través de subastas, es decir, que se lo lleva el mejor postor. Esto incrementa el precio del material, que termina casi equiparándose a lo que cuesta adquirir las materias primas originales. Por lo tanto, en este punto del proceso no suele haber un ahorro significativo. Las ventajas vienen después.

Durante la fabricación, el uso de calcín en lugar de arena, sosa y caliza (los ingredientes originales) permite a los hornos reducir el consumo de energía, de forma que se alarga su vida útil, un factor determinante cuando hablamos de maquinaria tan sofisticada, que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año y que puede alcanzar los 1.600 grados centígrados durante su funcionamiento.

En la planta donde se producen los nuevos envases suele haber varias líneas de producción, cada una con su horno. Así, uno es dedicado en exclusiva al vidrio blanco (en realidad, transparente) que fabrica envases para comida (conservas de pescado, verduras hervidas, salsas…) y bebida (vino blanco, agua, gaseosa…)

El problema de esta línea es que apenas puede utilizar calcín, ya que sería necesario que este proviniera solamente de vidrio transparente y el que las empresas adquieren suele venir mezclado. Así, el porcentaje de utilización de material recuperado es, aproximadamente, del 10% en esta línea de producción, todo procedente del reciclado interno (separado por colores).

Los residuos internos se generan a partir de envases deteriorados o rotos, aquellos que no hayan pasado los controles de calidad, los utilizados en inspecciones y controles rutinarios o ciertos excedentes de producción que no pueden ser vendidos. Así, los restos de la línea de vidrio blanco pueden ser utilizados como calcín en el mismo lugar.

En las líneas de fabricación de envases oscuros y de colores (verde de vino o topacio de cerveza, por poner algunos ejemplos) el porcentaje de uso de vidrio reciclado se sitúa por encima del 50%, ya que es aquí donde se aprovecha el calcín adquirido en subastas. En consecuencia, son estos hornos los que más ventajas obtienen del reciclado, lo que convierte a los envases oscuros y de colores en los más sostenibles.

BENEFICIOS PARA EL PLANETA

El reciclaje de vidrio no solo aporta beneficios a la industria, sino también al planeta. Un dato significativo: según Vidrala, empresa puntera en fabricación de envases de vidrio en España, la recuperación de 3.000 botellas permite ahorrar 1.200 kilogramos de materias primas. Además, el menor consumo energético de los hornos permite reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI); la compañía española pasó de 0,43 toneladas emitidas por cada una de vidrio fundido, en 2011, a 0,32 en 2012.

Teniendo en cuenta que, solo en una de sus plantas, Vidrala fabrica cerca de dos millones de envases diarios (dispone de tres plantas en España y otras tantas en Portugal, Italia y Bélgica), y que un 44,3 % de la materia prima utilizada en 2012 era calcín (40,2 % en 2011), es fácil hacerse una idea de la gran cantidad de materiales que se ahorran con el reciclaje.

A continuación podéis ver este vídeo del proceso de creación de una botella de vidrio:

Otro aspecto positivo del vidrio es que se puede reciclar una y otra vez sin que pierda sus propiedades. Por lo tanto, después de que las empresas envasadoras hayan rellenado las botellas y los frascos de deliciosos productos, que hemos adquirido en la tienda y degustado en nuestro hogar, tenemos la oportunidad de contribuir a este efectivo proceso. Así, cuando llevemos el envase usado, de nuevo, al contenedor verde (quién sabe cuántas veces habrá pasado ya por ahí) estará comenzando un nuevo ciclo de reciclado.

Fuente: Conciencia Eco